Abriga tu garganta si haces ejercicio en la calle

¿Seguimos con el propósito de enero en marcha? ¿El deporte se ha convertido en nuestro compañero y aliado para desconectar de trabajo o estudio? Esta bien que se mantenga el ritmo, que nos vayamos viendo mejor. Pero no tenemos que olvidar que el hacer ejercicio lleva también unos cuidados del cuerpo, tanto por dentro como por fuera: darse crema, hidratarse bien, abrigarse después del ejercicio, proteger tu garganta… Si amigos, habéis leído bien, debemos proteger la garganta cuando salimos a hacer ejercicio a la calle.

Las bajas temperaturas nunca han sido un impedimento para muchos a la hora de ejercitarse pero, ¿a que nunca dirías que es tan importante de proteger la garganta como los pies, la cabeza o las manos? Pues si, a la hora de cuidar nuestra salud y para evitar lesiones.

El aire frío afecta a nuestro conducto respiratorio y por tanto a la garganta. Si no la abrigamos y/o respiramos directamente por la garganta estamos inhalando un chorro de aire helador que puede llegar a provocar una broncoconstricción , y esto a su vez puede obstruir el paso del aire y dificultar la respiración. Por eso se recomienda respirar por la nariz, así conseguiremos calentar el aire al entrar al cuerpo.

Haciendo ejercicio en lugares fríos es más importante que nunca respirar por la nariz. Es algo que generalmente lo hacemos de forma involuntaria y más que necesaria, además la respiración nasal puede evitar fatigas. ¿Sabes qué conseguimos respirando por la nariz ?

Por un lado limpiamos el aire que introducimos en el sistema respiratorio, lo que nos ayudará a evitar posibles infecciones respiratorias. Por otro lado, como ya hemos mencionado, el aire se calienta previamente y reduce el factor de riesgo de las enfermedades respiratorias: el frío. Para finalizar, humedece el aire antes de entrar a los pulmones. Si el aire fuera seco podría mermar las funciones respiratorias y crear problemas respiratorios.

¿Preparados? ¿Listos? ¡A la calle!