Cuidados de la garganta para no quedarte sin voz

Conciertos, festivales, fiestas… Razones y eventos suficientes para perder la voz. Llegan las fechas señaladas y gritamos, cantamos, hablamos, tomamos bebidas con hielo y nada de esto beneficia a la garganta, ni mucho menos previene su irritación. La voz, y por tanto la garganta, es un instrumento incorporado al cuerpo y es vital cuidarlo. Se puede ver afectada por factores ambientales como los cambios de temperatura o el poco abrigo en caso de que las temperaturas bajen, pero como hemos mencionado antes también pueden condicionarlo acciones que realizamos.

Recomendaciones para evitar que la garganta se vea afectada:

  • Evitar subir el tono de voz y por tanto lugares con mucho ruido.
  • Trata de no estar en lugares con polvo, humo, demasiado secos o demasiado húmedos. Esta recomendación es sobre todo para la gente con alergia ya que afecta al aparato respiratorio completo.
  • Si vas a entrar en un lugar con aire acondicionado tapa tu cuello con bufanda o pañuelo.
  • Dormir y descansar bien, la voz también tiene que descansar.
  • Los cambios de temperatura drásticos no favorecen a tu garganta: de la playa a un centro comercial, del exterior a un lugar como el cine…

En cuanto a los hábitos cotidianos evita: fumar, lácteos, comidas muy condimentadas, café o bebidas carbonatadas, gritar o cantar sin antes calentar la voz, beber alcohol… Cuando acudimos a festivales o conciertos es normal que dejemos bastante de lado estas recomendaciones: se duerme en tiendas de campaña, se consume alguna copa de alcohol, se inhala humo (de forma directa o indirecta)… Para tratar de evitar que esto afecte demasiado a la garganta hay que hidratarla correcta y regularmente. Esto supone un consumo de entre 6 y 8 vasos de agua al día, además de acompañarlos de bebidas naturales como zumos o infusiones.

En los alimentos también encontramos determinadas comidas que no son aliados de mantener cuidada la garganta. Las comidas demasiado calientes o demasiado frías pueden hacernos propensos a sufrir afonía, además de tratar evitar alimentos que estimulen los ácidos estomacales (ácidos, picantes o agrios).

¡Canta! ¡Grita! ¡Habla! Pero cuida tu garganta, al fin y al cabo es nuestro instrumento natural.