¿Cuáles son las enfermedades otorrinolaringológicas más comunes?

Generalmente los virus, bacterias y otros alérgenos tienen en el punto de mira la nariz, el oído o la garganta. Y es por eso que la lista de las causas de consulta la encabezan enfermedades otorrinolaringológicas. A groso modo diríamos que desde la infancia hasta hoy en día la mayoría de enfermedades que hemos padecido son de este tipo. Además. la faringoamigdalitis y la otitis media provocan entre el 30% y el 40% de las enfermedades infecciosas en la edad infantil.

            ¿Sabes cuáles son las enfermedades de ORL más comunes?

  1. Otitis media aguda: es una inflamación del oído medio creada por una bacteria o virus. Es considerada otitis media aguda cuando los síntomas duran hasta 3 semanas, a partir de la doceava semana se considera subaguda y una vez pasada la décimo segunda semana pasaría a ser una otitis media crónica.
  2. Otitis externa aguda: es similar a la media pero se da en el oído externo. Es muy frecuente entre los niños y aparece, generalmente, durante los meses de piscina, y playa; esto es, los meses de verano.
  3. Sinusitis: esta enfermedad de otorrinolaringología es una inflamación de la mucosa que envuelve los senos paranasales. Esta, al contrario que la anterior, toma protagonismo los meses de invierno.
  4. Faringoamigdalitis: se trata de una inflamación en las amígdalas y la faringe, su aparición no se le atribuye a ninguna época del año aunque su frecuencia es superior en los meses de invierno. La mayoría de los procesos infecciosos por virus y bacterias afectan en un 80% a niños, mientras que en adultos suelen afectar más las producidas por virus.
  5. Resfriado común: se trata de una infección en las vías respiratorias que se caracteriza por la inflamación de las mucosas. Se suele contagiar  directamente a través de gotitas inhaladas en la respiración que expulsa la persona que lo padece al hablar, toser, estornudar…

Una vez que sabemos algo sobre estas enfermedades debemos recordar que esto no nos da la posibilidad de auto-diagnosticarnos. El saber no ocupa lugar, y ante alguna enfermedad o síntoma es mejor dejarse en manos de los profesionales.