Los baños en la piscina o playa pueden potenciar el desarrollo de otitis

¡Cómo han subido las temperaturas! Tienta ir a la playa, a la piscina, escaparse a lugares costeros… En resumidas cuentas, parece que estamos con ganas de verano. Y si, cuidado con los meses que tienen R, que el sol quema, echate protección solar… ¿Nos suena? Es más que necesario proteger nuestra piel cuando nos exponemos al sol, y más aún estos meses que el sol aún está bajo y nos puede quemar con facilidad. Pero no todo es la piel, los oídos también pueden sufrir nuestra ansia de verano.

No eliminar las gotitas de agua después de un baño puede crear tapones de cera e infecciones, sobre todo cuando se junta el calor y la humedad generada por dichas gotitas. Ahí llega el problema: otitis.

¿Qué podemos hacer para evitarlo? Empezaremos con una buena limpieza de los conductos auditivos, esto puede evitar la creación de cera por bacterias del agua de mar o cloro de las piscinas. Estos dos componentes, pueden obstruir el canal auditivo externo por la dilatación y por tanto conllevar a la pérdida brusca y temporal de audición. Después de tener una buena limpieza hay que tener en cuenta el factor: secar bien el oído . Una toalla bastará para ayudarnos a expulsar posibles restos de bacterias o humedad, inclinando la cabeza hacia ambos lados repetidas veces.

Por tanto: limpiar y secar bien los oídos. Esa sería la fórmula. Desde aquí queremos recomendaros el uso de un spray ótico para que estas limpiezas sean sobresalientes. Por ejemplo podrías usar OtiFaes Taponox , te ayudará a eliminar y extraer de forma eficaz y sana los restos de posibles tapones. Este spray se compone de peróxido de hidrógeno, que ablanda y rompe el depósito de cera en pequeño fragmentos para su mayor facilidad en la eliminación.

Disfrutar con cabeza, y oídos, es un disfrute doble.