Todo lo que debes saber sobre la sequedad nasal

El medio ambiente, el humo de la contaminación, el humo de los cigarrillos, los cambios de climas y otros factores similares pueden ser determinantes para que se de la conocida como sequedad nasal . Explicada de forma breve y sencilla se trata de la falta de humedad en la nariz que hace que se formen costras y por tanto se obstruya la fosa nasal. Sucede porque los cilios nasales, que son microvellosidades que se encargan de transportar moléculas de agua y moco, se reducen o acaban y da sensación de estar obstruido.

Otros factores que pueden influir son: el uso de fármacos vasoconstrictores, enfermedades como la rinitis o rinoescleroma, cirugías en la zona nasal… Este problema es cada vez más común en la población, sobre todo en los niños. Estos se hurgan o rascan la nariz y parecen estar aliviados, en cambio en personas de edad adulta la sensación molesta más.

Esto se debe a que según explica el otorrinolaringólogo Augusto Peñaranda Sanjuán, “con la edad también las glándulas de la mucosa nasal, de la boca y de la garganta pierden su capacidad productora de moco y saliva, por lo que hay mayor riesgo de sequedad”. Si no se cuida la nariz y se trata a tiempo puede llegar a crear sangrados . Pero el mejor consejo sería tratar de evitarlo, eliminando los factores contaminantes que hemos mencionado al principio, como el cigarrillo o el uso abusivo del aire acondicionado.

Para aliviar la sequedad nasal y no tener sensación de congestión, taponamiento y sequedad lo mejor es utilizar sprays que ayudan a reparar, humedecer y cicatrizar creando a su vez una barrera protectora frente a agresiones externas, como Naso Faes Triple Acción , por ejemplo. Varios estudios han demostrado que el uso de estos productos aporta una adecuada hidratación y garantizan el equilibrio fisiológico. No se recomienda, por tanto, el uso de cremas o aguas nasales que no sean específicas para la nariz.