Para los más curiosos. Verdades y mentiras sobre el oído y cerumen

El oído, quizá una de las partes del cuerpo más desconocidas, ¿verdad? Muchas veces se hacen afirmaciones sobre este y sobre la limpieza del cerumen y nos encontramos con la duda de si serán ciertas o no. Vamos a arrojar un poco de luz sobre estas afirmaciones y explicar por qué son ciertas o no.

El centro del equilibrio está en nuestro oído

Esta afirmación es correcta. En el oído se sitúa el sistema vestibular, que es precisamente el encargado de coordinar el equilibrio. Es por ello que cuando se producen vértigos, la mayoría de las veces el origen está en el oído, causado por alguna alteración en este sistema[1].

Dormir con tapones es malo

Esta afirmación no es correcta. No se puede decir que dormir con tapones sea malo. No obstante, tenemos que hacer un buen uso de estos, en cuanto a colocación, y limpieza. Tenemos que tener en cuenta también la limpieza del orificio del oído, ya que si tenemos cera sobrante e introducimos los tapones, podríamos empujar la cera hacia adentro.[2]

Es malo utilizar bastoncillos para limpiar el oído

Esta afirmación es muy cierta. Cuando utilizamos los bastoncillos, empujamos la cera hacia adentro compactándola, impidiendo que esta ejerza su función, que es proteger el oído, pudiendo dañar de esta manera tanto el tímpano como otros componentes del oído[3] y facilitando que se genere un tapón.

El oído nunca duerme

Pensaremos, si el oído nunca duerme, ¿cómo es posible que consigamos dormirnos? Los oídos siempre están en funcionamiento. Pero cuando nos dormimos, nuestro cerebro inhibe los ruidos que están a nuestro alrededor para poder dormir. Cuando se produce un ruido diferente al acostumbrado mientras dormimos, reaccionamos y nos despertamos. Este es un mecanismo de defensa que se activa por si algo sucede[4].

La cera es mala

Nada más lejos de la verdad. La cera tiene que estar en el oído, lo que tenemos que evitar es el exceso de cera, y por consiguiente, los tapones. El cerumen de los oídos es una secreción natural y lo cierto es que esta ayuda a mantener los oídos limpios y saludables. La cera repele el agua y protege al oído de la suciedad, lo que nos ayuda a evitar infecciones en esa zona. Además de eso, evita que las líneas que recubren nuestros canales auditivos se agrieten y sequen[5].

Seguro que estas explicaciones han saciado la curiosidad de muchos. ¿Conocéis alguna afirmación más sobre el oído de dudosa fiabilidad? No dudéis en compartirla con nosotros.

[1] https://audifon.es/8-curiosidades-del-oido-que-no-conocias/

[2] https://orlfaes.com/tapones-dormir-ruido/

[3] https://omicrono.elespanol.com/2017/01/bastoncillos-para-los-oidos/

[4] https://audifon.es/8-curiosidades-del-oido-que-no-conocias/

[5] https://orlfaes.com/limpieza-oidos/